Parte de la reoría del pensamiento complejo,
se dice que la realidad se comprende y se explica simultáneamente desde
todas las perspectivas posibles; y si lo enfocamos a una estrategia
esta se debe estudiar de forma compleja y global, ya que dividiéndola en
pequeñas partes para facilitar su estudio, se limita el campo de acción
del conocimiento. Tanto la realidad como el pensamiento y el
conocimiento son complejos y debido a esto, es preciso usar la
complejidad para entender el mundo. Así pues, el estudio de un fenómeno
se puede hacer desde la dependencia de dos perspectivas: holística (se refiere a un estudio desde el todo o todo múltiple) y reduccionista (a un estudio desde las partes).
La noción de pensamiento complejo fue acuñada por el filósofo francés
Edgar Morin y refiere a la capacidad de interconectar distintas dimensiones de lo
real. Ante la emergencia de hechos u objetos multidimensionales,
interactivos y con componentes aleatorios o azarosos, el sujeto se ve
obligado a desarrollar una estrategia de pensamiento que no sea
reductiva ni totalizante, sino reflexiva. Morin denominó a esta
capacidad pensamiento complejo.
Según Matthew Lipman hacia esa dirección se orientan también sus
investigaciones acerca del desarrollo del pensamiento complejo en la
enseñanza. Es el pensamiento apto para unir, contextualizar, globalizar
pero al mismo tiempo para reconocer lo singular, individual y concreto.
De ellas se desprende que, si se pretende lograr una auténtica sociedad
democrática, deberían formarse personas razonables.
En la actualidad la sociedad necesita ciudadanos pensantes, activos,
reflexivos, competitivos, emprendedores y racionales capaces de
implicarse en la formación de la comunidad. El referirnos a ejercitar
pensamientos complejos y no dogmáticos, capaces de ver más allá de los
entornos abiertos a cualquier posibilidad y arriesgados a tener un
pensamiento critico, creativo y cuidadoso.
Si bien el entorno es alterado al cubrir las necesidades individuales
a través de sentimientos, emociones, pasiones, etc., no puedo decir lo
mismo si hablamos de cubrir las necesidades entorno a las empresas ya
que estás se trabajan mediante estrategias, pero,
¿Qué es una estrategia?, según consulta en el Diccionario ABC
define a la estrategia como el conjunto de acciones que se implementarán
en un contexto determinado con el objetivo de lograr el fin propuesto,
una estrategia es plausible de ser aplicada y necesaria en diferentes
ámbitos.
Denys José Terán Pineda
Licenciado en Administración de la Universidad de los Andes ULA. Mérida. Venezuela. Master of Science in Management and Higher Education de la Caribbean International University CIU. Willemstad. Curazao. Facilitador del Centro Internacional de Educación Continua CIDEC MÉRIDA, en los Programas Avanzados en Ciencias Gerenciales, Gerencia de Talento Humano y Neurocompetencias para la Educación. Auditor Interno (E) del Instituto Autónomo de Policía del Estado Mérida IAPEM
sábado, 28 de julio de 2012
Humnanismo Social
El hombre busca su interpretación. Es probable al menos lo queremos
creer- que estemos en las puertas de un nuevo humanismo social. Todos
los indicadores apuntan que en el mundo globalizado la cultura creativa
del ser humano prevalecerá sobre otras consideraciones.
En verdad la globalización acentúa la propia identidad y provoca reacciones frente a lo puramente racional. Ejerce una presión para decidir cerca de uno mismo e invita al holismo frente al pensamiento unidisciplinario. Estímulos existen para que seamos optimistas frente a un proceso de reconsideración social del hombre. El destino indefinido es siempre incierto, pero la salida siempre pasa por un reconocimiento del sí mismo. Todo proceso de individuación conlleva a la autoafirmación y esta al pensamiento propio. Dicho en otras palabras, el hombre cínico y nihilista buscará ser protagonista de su propia historia y de la historia de los demás. Allí debemos dirigir nuestros esfuerzos.
Estamos ante un cambio social, uno crucial, pero uno que debemos mirar en la multiplicidad de ellos que se han producido. Para mirarlos se recurrió primero a la Filosofía de la historia y se desplegó una Teoría General de la Sociedad. Luego se introdujo la noción de evolución social y el materialismo histórico, finalmente, un concepto polémico de desarrollo. Ahora se asoma la tesis de la homogeneización, tal como lo hemos visto. Los escépticos elencan los eventuales males.
En verdad la globalización acentúa la propia identidad y provoca reacciones frente a lo puramente racional. Ejerce una presión para decidir cerca de uno mismo e invita al holismo frente al pensamiento unidisciplinario. Estímulos existen para que seamos optimistas frente a un proceso de reconsideración social del hombre. El destino indefinido es siempre incierto, pero la salida siempre pasa por un reconocimiento del sí mismo. Todo proceso de individuación conlleva a la autoafirmación y esta al pensamiento propio. Dicho en otras palabras, el hombre cínico y nihilista buscará ser protagonista de su propia historia y de la historia de los demás. Allí debemos dirigir nuestros esfuerzos.
Estamos ante un cambio social, uno crucial, pero uno que debemos mirar en la multiplicidad de ellos que se han producido. Para mirarlos se recurrió primero a la Filosofía de la historia y se desplegó una Teoría General de la Sociedad. Luego se introdujo la noción de evolución social y el materialismo histórico, finalmente, un concepto polémico de desarrollo. Ahora se asoma la tesis de la homogeneización, tal como lo hemos visto. Los escépticos elencan los eventuales males.
Constructivismo
Es una corriente de la pedagogia que se basa en la teoría del conocimiento constructivista. Postula la necesidad de entregar al alumno herramientas (generar andamiajes) que le permitan crear sus propios
procedimientos para resolver una situación problemática, lo cual implica
que sus ideas se modifiquen y siga aprendiendo. El constructivismo en
el ámbito educativo propone un paradigma
en donde el proceso de enseñanza-aprendizaje se percibe y se lleva a
cabo como proceso dinámico, participativo e interactivo del sujeto, de
modo que el conocimiento sea una auténtica construcción operada por la
persona que aprende (por el "sujeto cognoscente"). El constructivismo en
pedagogía se aplica como concepto didáctico en la enseñanza orientada a la acción.
Se considera al alumno poseedor de conocimientos, con base a los cuales habrá de construir nuevos saberes. No pone la base genética y hereditaria en una posición superior o por encima de los saberes. Es decir, a partir de los conocimientos previos de los educandos, el docente guía para que los estudiantes logren construir conocimientos nuevos y significativos, siendo ellos los actores principales de su propio aprendizaje. Un sistema educativo que adopta el constructivismo como línea psicopedagógica se orienta a llevar a cabo un cambio educativo en todos los niveles.
La perspectiva constructivista del aprendizaje puede situarse en oposición a la instrucción del conocimiento. En general, desde la postura constructivista, el aprendizaje puede facilitarse, pero cada persona reconstruye su propia experiencia interna, con lo cual puede decirse que el conocimiento no puede medirse, ya que es único en cada persona, en su propia reconstrucción interna y subjetiva de la realidad. Por el contrario, la instrucción del aprendizaje postula que la enseñanza o los conocimientos pueden programarse, de modo que pueden fijarse de antemano los contenidos, el método y los objetivos en el proceso de enseñanza.
Se considera al alumno poseedor de conocimientos, con base a los cuales habrá de construir nuevos saberes. No pone la base genética y hereditaria en una posición superior o por encima de los saberes. Es decir, a partir de los conocimientos previos de los educandos, el docente guía para que los estudiantes logren construir conocimientos nuevos y significativos, siendo ellos los actores principales de su propio aprendizaje. Un sistema educativo que adopta el constructivismo como línea psicopedagógica se orienta a llevar a cabo un cambio educativo en todos los niveles.
La perspectiva constructivista del aprendizaje puede situarse en oposición a la instrucción del conocimiento. En general, desde la postura constructivista, el aprendizaje puede facilitarse, pero cada persona reconstruye su propia experiencia interna, con lo cual puede decirse que el conocimiento no puede medirse, ya que es único en cada persona, en su propia reconstrucción interna y subjetiva de la realidad. Por el contrario, la instrucción del aprendizaje postula que la enseñanza o los conocimientos pueden programarse, de modo que pueden fijarse de antemano los contenidos, el método y los objetivos en el proceso de enseñanza.
viernes, 27 de julio de 2012
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